martes, 10 de enero de 2012

“La metáfora de la enseñanza”


Mi asignatura pendiente. No todo podía ser maravilloso. Pero creo que lo más honesto es reconocerlo, igual que he reflejado mis logros debería reflejar también mis lagunas.

Debería ser fácil encontrar una metáfora que represente lo que yo entiendo por aprendizaje, evidentemente he tenido una experiencia previa como alumno, como profesor autodidacta y ahora como alumno al que le enseñan a enseñar…

Pero ¿Qué metáfora representa lo que yo entiendo por enseñar? Es decir, ¿qué se sobre este tema? ¿qué creencias o modelos poseo?¿qué teoría implícita guarda mi mente inconsciente?

Supongo que en mi corta experiencia como docente autodidacta de forma implícita la teoría que subyacía a mi práctica era la de la transmisión y procesamiento de conocimientos. No había grupos de alumnos, sino solamente el alumno y el profesor, y un diálogo entre los dos con consejos, ejercicios prácticos en los que yo trataba de transmitir conocimiento. Pero no el conocimiento en sí mismo, sino la forma en la que yo había aprendido a aprender. Trucos nemotécnicos, esquemas, mapa conceptuales…El alumno recibía la información pero no se limitaba a un proceso pasivo, lo repetía , lo practicaba…

En uno de los textos del aula virtual se hablaba del profesor como facilitador del aprendizaje. Creo que es la opción con la que me siento más identificada. En el caso del texto la metáfora presentaba al emisor como un jardinero que preparaba el terreno y lo sembraba adecuándose a sus condiciones para que crezca algo nuevo.

De nuevo recurro a mis anotaciones (las de clase y a las de estos últimos días de reflexión) y veo que mi metáfora coincide, no ha cambiado. Se parece a la del jardinero, sólo que en mi caso, y supongo que por deformación profesional, lo que se crea no es una jardín sino una casa. El constructor estudia el terreno, pone las bases para la cimentación, que debe ser lo suficientemente sólida para que lo que se construya encima no se caiga. Una vez construido los cimientos se puede comenzar a dialogar sobre el proceso, las alternativas…Se trata en cualquier caso de un trabajo de equipo, en el que colaboran distintos especialistas de distintas áreas haciendo que el producto final sea más rico.

Este modelo tiene aún alguna laguna. Si el profesor es el constructor ¿Qué papel tiene el alumno? En ningún caso lo concibo como un cliente, que demanda y sólo obtiene un resultado. La idea de un operario y su connotación empleado del constructor tampoco me parece adecuada. Quizás la opción de la autoconstrucción sea interesante, familias que con la ayuda adecuada se autoconstruyen su casa, son parte activa de la tarea, toman decisiones y el producto final es para ellos.

En cualquier caso este tema queda sin cerrar, aún queda camino por andar o casa por construir en esto de mi metáfora….

lunes, 9 de enero de 2012

“El beso de la muerte”

Terminaba mi post anterior con referencia a esta cita vista en clase:


Bateson, 1979/1993:18):

“¿Acaso los maestros saben que llevan consigo el beso de la muerte que torna insípido todo cuanto tocan, y entonces se niegan sabiamente a tocar o enseñar cualquier cosa que posea importancia para la vida real? ¿O es que portan el beso de la muerte porque no se atreven a enseñar nada de importancia para la vida real?”

Comenzábamos hace unos meses una de las clases con esta cita y reflexionábamos en su momento sobre el grado de libertad de elegir los temarios, sobre qué es lo importante de la asignatura, en que asignaturas se aprende más o menos, la diferencia entre las asignaturas obligatorias y las optativas…

Todo este debate adquiere otro significado como ya comentaba en mi post anterior. No es lo mismo aprender por obligación que elegir lo que quieres y cuando quieres aprender, sin embargo tal y como yo he ido descubriendo en este cuatrimestre no es tanto el qué sino el cómo.

Como ya he mencionado nunca hubiese elegido voluntariamente las asignaturas de didáctica, no tenía predisposición hacia esos contenidos, hacia el qué, sin embargo el cómo ha conseguido que me implique, que cambie de opinión y esté hoy aquí volviendo sobre esta cita, síntoma de evolución y en consecuencia de aprendizaje.

Ni el qué ni el cómo bastan por sí solos, el contexto es fundamental. Ya he mencionado como mi interruptor saltó una tarde de sábado, cuando estaba delante del televisor viendo una película de sobremesa. Fue la aplicación de lo aprendido en una situación de extrema cotidianidad lo que hizo saltar ese interruptor. Había aprendido cosas y las estaba utilizando fuera del aula, en mi vida diaria, no en una clase preparada sobre una película totalmente adecuada, sino en mi sofá, en mi casa, con una película más de esas de las cuatro de la tarde.

Ese concepto de realidad que se menciona en la cita ya me llamó en su día la atención, en las notas de clase tengo apuntadas a lápiz algunas preguntas: “Importancia para la vida real ¿qué es real? ¿Es la realidad de ese momento en el que aprendes la misma realidad que la del momento en que vayas a poder utilizarlo?” (de nuevo esa reticencia a levantar el brazo hizo que estas preguntas se quedaran en el borde de mi folio y no se formulasen en voz alta, el blog las saca de mi tintero y las trae hoy aquí)

Cuando escribía esto pensaba en mucha de las cosas que había aprendido en el instituto y a las que no encontré aplicación real hasta muchos años más tarde. Pensaba también en las cosas que nunca hubiese aprendido por iniciativa propia y que sin embargo terminaron entusiasmándome hasta el punto de dirigir mi futuro profesional. Realmente hay muchas otras que he olvidado y que nunca usé, pero si no hubiese pasado por todas ellas ¿cómo podría saber cuales me interesaban y cuáles no? De hecho mucho de esos conocimientos quedaron en algún rincón de mi cerebro y se reactivaron durante la universidad, llenándose de nuevo significados, y lo que es más, fueron útiles en mi vida real, en el trabajo…

El tema de la aplicación real de lo aprendido es recurrente, de nuevo en el texto “Saber perder” de Trueba el personaje de Sylvia retoma el tema y nos recuerda como la clase y lo que pasa fuera de ella parecen dos mundos paralelos y por tanto sin ningún punto de encuentro.

Mi clic saltó cuando pude aplicar lo aprendido a la vida real. Mis mundos paralelos no se encontraron en el infinito, sino aquí y ahora. El espacio entre lo aprendido y su puesta en práctica fue relativamente corto, con lo que el refuerzo para el aprendizaje fue mayor. Evidentemente mi mente es más abstracta que la de un adolescente y ha aprendido a extrapolar conocimientos (aunque a veces me la juegue como en el caso del dibujo como profesor) y en este caso la extrapolación fue automática, me pilló desprevenida por lo que tuvo aún un impacto mayor. Y por fin entendí la posición de Sylvia…

En mi postura inicial tras leer el texto la realidad tenía distintos tiempos, uno el presente en el que aprendes y otro el futuro en el que pondrás en práctica lo aprendido. El conocimiento era algo abstracto que quedaba almacenado para después ser utilizado. A mí me había funcionado. Sin embargo tras “mi pequeña revelación” he podido ver como la puesta en práctica de lo aprendido en un periodo relativamente corto supone un refuerzo positivo con una fuerza nada deleznable y difícilmente comparable a ningún otra forma de motivación. Más aún cuando tiene lugar fuera del aula, en el mundo cotidiano, ya sea con la familia o los amigos. Si a mí como adulto me ha funcionado puedo imaginar que en el caso del adolescente es aún más importante este refuerzo.

Por tanto volvemos al qué, el cómo y el contexto. ¿Cómo conseguir que lo aprendido se lleve a cabo en la vida real del adolescente fuera del aula? Esto nos lleva a un nuevo debate: la presencia de los padres en la formación de los adolescentes y la relación de la escuela con el entorno de los mismos: los mesosistemas de la familia, los amigos…

Terminamos casi como empezamos, planteando un nuevo tema de reflexión ¿hasta qué punto el beso de la muerte afecta sólo al profesor? ¿es una dolencia invisible que se extiende más allá de los muros de la clase? ¿está también presente en la vida real?

jueves, 29 de diciembre de 2011

“La identidad del docente”



Como comentaba en el post anterior he notado una evolución y un cambio en mí pero ¿a qué se debe este cambio? ¿Qué tendría o podría yo hacer para lograr un cambio similar al que yo he sufrido en mis futuros alumnos?

He tratado de analizar este cambio buscando las posibles vías que lo han hecho posible, el ser yo parte del proceso dificulta por un lado la aproximación objetiva, tomar distancia para ver las cosas con más claridad, pero a la vez facilita una cantidad de datos e información que en los casos externos no se tienen.

Por un lado ¿este cambio es generalizado? ¿Afecta a todas las asignaturas y áreas por igual? La respuesta es que no es igual en todas las asignaturas, por lo tanto ¿tiene influencia el método didáctico elegido?¿quizás el propio contenido de la materia en sí misma y su concordancia con mis intereses?

Respecto a esta última pregunta creo que ha influido el hecho de que sea una materia totalmente nueva que desconocía completamente al contrario de lo que ocurre con el resto de las asignaturas, de las que al menos tenía algún conocimiento previo. El efecto inicial fue de un esfuerzo superior para incorporar estos nuevos conocimientos a los ya existentes, pero a la larga el efecto “novedad” resultó positivo.

Pero sin lugar a duda el método didáctico ha influido en el proceso.

En esta parte quiero destacar el “efecto trabajo en grupo” que ha sido realmente clave, creo que el grupo de alumnos y su forma de involucrarse en clase ha sido realmente arrollador y favorecedor. En mi caso se produjo un “contagio” positivo de interés y entusiasmo por su parte. El hecho de participar en pequeños grupos me evitó pasar esos pequeños malos tragos de tener que hablar en clase y superar mi reticencia a levantar la mano para comentar mis ideas en voz alta con el resto de la clase. El blog me está resultando también bastante útil en este sentido, sobre todo en esta última etapa de reflexión. Pero ¿cómo llevaría yo esto a las aulas? ¿funcionaría igual con cualquier grupo? ¿podría producirse un efecto contagio negativo de falta de interés? Algunas de estas preguntas fueron contestadas en la última clase de Procesos y Contextos por Andrés Negro Moncayo, que nos habló del aprendizaje colectivo y nos mostró un camino muy interesante a seguir. Realmente este tipo de trabajo necesita muchos cuidados, mimos y control, y no funciona igual con adultos que con niños. Con los niños es necesario un control más exhaustivo del trabajo, controlar la formación del grupo para que sea equilibrado, controlar el ruido… sin embargo en ambos casos el salir de la rutina del encerado y la clase magistral y poder discutir e intercambiar opiniones en grupo de igual a igual pero a la vez heterogéneo es fundamental.

En cuanto a la identidad del profesor estamos hablando de tres casos diferenciados, que en conjunto abarcan una gama bastante amplia de posiciones y posturas frente al aula, lo que resulta enriquecedor en su conjunto y me permite llegado este momento poder ver los pros y contra. Supongo que como extremos tendríamos por un lado el caso de Aprendizaje y Desarrollo y por otro el de Procesos y Contextos.

En el primer caso hemos tenido clases diferentes casi cada día, el trabajo en grupo que tan buenos resultados ha dado, lecturas en el aula, ejercicios prácticos, visionado de escenas y películas… Casi sin proponérnoslo hemos ido aprendiendo conceptos, teorías… Nunca había dado una clase así, implica como profesor un esfuerzo significativo para seguir los blogs, los comentarios, contestarlos y una gran formación para responder al desafío de la pregunta que surge del debate del transcurso de la clase y que no está en el temario del día… ¿podría yo dar clase así? Pero como alumno también implica un posicionamiento, una actitud participativa y responsable, meditar, leer, volver a reflexionar. En algunos momentos se produce cierto sentimiento de desorientación, ¿hacia dónde voy? ¿qué es lo que esperan de mi? ¿lo que estoy haciendo es suficiente? No es hasta el final cuando uno puede tener una imagen en su conjunto de todo el proceso, por tanto ¿funcionaría en la etapa de educación secundaria? Espero poder contestar a esto en breve pues el periodo de prácticas me parece adecuado para responder estas preguntas.

En el segundo caso las clases impartidas han sido del estilo magistral más tradicional, si bien hemos tenido algunos invitados que han roto con la rutina y alguna clase cooperativa al final del cuatrimestre. A su favor encontramos la claridad de los objetivos, el proceso y la forma de evaluación y en contra, la oposición entre los contenidos y los métodos aplicados en clase, que llevaban a cierta confusión ¿por ser adultos hay que cuidar menos la monotonía, la participación o la innovación? ¿es distinto dar clase a adultos que a adolescentes?

En mi primer dibujo sobre mi identidad docente me vi a mi misma frente a una pizarra en un aula llena de alumnos sentados en sus sillas mirando hacia a mí, alguno distraído e ideando alguna gamberrada… En el dibujo no se reflejaba, pero había ciertas dudas internas en esa profesora sobre si podría controlar a la clase o sobre cómo se enfrentaría a un conflicto directo con un alumno. Como comentábamos en la sesión de entre “le murs” con Alejandro supongo que lo que estaba en mi mente en realidad era ¿cuáles son mis límites? ¿se cuándo voy a perder el control? ¿soy capaz de controlarme antes de perderlo?

Después de estos meses he pensado mucho en por qué esta imagen. Como comentaba algún compañero en su blog http://juanjopayeras.blogspot.com no sólo hemos tenido clases magistrales. De hecho al igual que en su caso y quizás por compartir titulación durante la carrera he tenido clases muy distintas a la típica clase magistral, pero en mi cerebro la universidad estaba muy lejos del colegio o el instituto, aunque existía conexión directa en lo que he aprendido en la universidad y lo que voy a enseñar en el instituto no existía ningún puente mental entre como he aprendido en la universidad y cómo lo voy a enseñar. ¡Qué curiosa esta mente mía! Retrocedió al lugar y al espacio físico dónde aprendió e inmediatamente exportó ese modelo, mucho más lejano que el universitario.

En mi nuevo dibujo me veo en un aula, esta vez distinta: las sillas han sido retiradas y está adaptada para enseñar artes plásticas con caballetes, mesas grandes, grifos para el agua… (por soñar que no quede…) Los alumnos están distribuidos por la clase, no son muchos así que están divididos y trabajan en pequeños grupos. Sobre la pizarra se ve la pantalla del proyector con algunos objetivos e instrucciones concretas sobre la clase de hoy. Como profesora estoy con uno de los grupos, resolviendo dudas y supervisando el trabajo. La imagen es más onírica sin lugar a dudas. No es que me hayan lavado el cerebro y ahora todo sea ideal de la muerte, soy consciente de que posiblemente en uno de esos grupos está el alumno distraído que idea la próxima broma y de que la profesora controla por el rabillo del ojo que todo esté en orden, intentando anticiparse a lo que ocurrirá y buscando como motivar al grupo que se está quedando atrás… Lo que han cambiado son mis expectativas sobre lo que puede llegar a ser ya no veo la triste realidad del beso de la muerte…



miércoles, 28 de diciembre de 2011

"Llega el fin de curso y hay tantas cosas en mi tintero..."


Y ¿por dónde empezar? Pues por el principio, volver a la primera clase y a la pregunta de ¿por qué estás aquí? Y ¿habrías elegido estas asignaturas de no ser obligatorias?


La razón por la que yo vine aquí no era la más adecuada porque fue fruto de las circunstancias más que de la reflexión. Por motivos laborales (la famosa crisis, tan mencionada por todos y a todas horas) necesitaba seguir siendo estudiante de la universidad de Alcalá, así que me vi dirigida a un máster en un momento de mi vida en el que realmente necesitaba un descanso en los estudios y trabajo más que iniciar una nueva aventura docente. Pero parecía imposible una cosa sin la otra así que me vi eligiendo máster dentro de la oferta educativa de nuestra universidad…


Siempre me ha interesado la enseñanza y he tenido experiencias con clases particulares en primaria, secundaria y bachillerato. También he tenido experiencias docentes con adultos realmente enriquecedoras. Así que ¿Por qué no elegir el máster de formación de profesorado y al tiempo que solucionaba mi problema laboral abría una nueva salida profesional para un fututo? Y así terminé en este máster en cierto modo más “obligada” que motivada…


Y pronto descubrí que efectivamente no es lo mismo dar clase a gente que se siente obligada, como nuestros futuros estudiantes, que gente que está aquí por decisión propia y motivada. Yo no esperaba nada del máster pero a mi favor tengo que decir que estaba abierta a todo lo que viniese: “ya que estoy aquí voy a aprovechar todo lo que pueda” me decía a mí misma.


¿Habría elegido las asignaturas de didáctica si no hubiesen sido obligatorias? Definitivamente no. Y definitivamente hubiese sido un gran error.


La forma de llevar estas asignaturas, el aprendizaje auto dirigido, ha facilitado mi compromiso de forma gradual, primero a través de la experimentación y poco a poco llegar a la fase del compromiso (en esto el modelo de James Marcia fue sorprendentemente preciso). Aún no estoy en la fase de compromiso ciego pero si siento que he iniciado un camino que no creo que en un futuro inmediato vaya a tener un proceso de estancamiento o regresión, que ya es mucho más de lo que podía decir ese primer día de clase.


Así día tras día pasé de sentirme como el bicho raro del grupo, la poco emocionada con las actividades y las propuestas y con la nueva aventura del máster a ir sintiendo como me atrapaban los temas, las preguntas propuestas en clase…


Sin darme cuenta hace unas semanas me vi a mi misma delante del televisor viendo una película que había visto un número considerable de veces y planteándome por primera vez la relación del adolescente protagonista con sus padres e identificando un feedback semejante al visto en clase en la secuencia de Seinfield que le lleva a un proceso autodestructivo, de pronto la película adquirió otro significado y me mantuvo pegada a la pantalla aunque por supuesto ya conocía el final…En ese momento me di cuenta de la influencia del máster sobre mí, yo había cambiado, mis perspectivas habían cambiado.


El siguiente paso, lo que me pareció más lógico después de este increíble hallazgo, fue revisar los bloques dados y de nuevo me vi sorprendida, recordaba lo que pensaba cuando los tratamos por primera vez pero ahora no siempre estaba de acuerdo con mis opiniones iníciales…


Por esa razón y de cara a mi propia evaluación creo que sería interesante volver sobre algunos de esos puntos y recuperar las cosas sobre las que he ido reflexionando y evolucionando y que por falta de tiempo se me han quedado en el tintero…


Por cierto la película era “Atrápame si puedes” de Leonardo Di Caprio. En ella el protagonista un adolescente con problemas familiares acaba escapando de casa y convirtiéndose en un delincuente. Comienza por pequeñas falsificaciones en el colegio y al escaparse prueba suerte con cheques falsos en bancos, poco a poco aprende del comportamiento de la gente que lo rodea y utiliza estos conocimientos para mejorar en sus falsificaciones. Muy interesante es su descubrimiento sobre las figuras de autoridad y los uniformes y las ideas preconcebidas que tenemos acerca de éstos y como lo aprovecha en su beneficio. También la relación con sus padres, la negación constante de la realidad con su madre o la búsqueda de la aceptación de su conducta con su padre (arruinado previamente por el Estado) son partes argumentales a destacar, en ese proceso de alimentación de su conducta delictiva y su lucha interna. Todo un redescubrimiento bajo mi nueva óptica, quizás no es la más interesante para llevarla a debate en una clase, pero precisamente su cotidianeidad y el descubrir en ella tantas cosas de análisis fueron mi gran descubrimiento…

miércoles, 2 de noviembre de 2011

“El profesor, el alumno y las TICs”


Os presento una nueva herramienta didáctica “polldaddy” que nos permite elaborar encuestas (survey), cuestionarios (poll) o preguntas multirrespuestas (quizzs). Otra opción similar es SurveyMonkey.
Es una herramienta bastante intuitiva a la que le podemos sacar partido y que tiene varios tutoriales:
Registrarse:       
Características: 
Referencia: 

He realizado un ejemplo en relación a mi propuesta anterior de reflexionar acerca de nosotros mismos y nuestro futuro papel como profesores. Me he centrado en el ámbito de las TIC´s, herramienta que muchos hemos comenzado a explorar mediante el uso del blog. 

Si en el post anterior me planteaba cómo me afecta su uso como aprendiz que soy, ahora me gustaría verlo desde el punto de vista del futuro docente.

El objetivo a través de la encuesta es plantearnos nuestra actitud frente a las TIC´s, ver si estamos más cómodos en un sistema más innovador o más tradicional. Es decir, si lo que pensamos, deseamos y hacemos frente a las nuevas tecnologías está en consonancia y en base a ello reflexionar acerca de si queremos o no cambiar esta actitud. Por último decidir si esta actitud es coherente en cómo queremos enseñar a nuestros futuros alumnos.  

Está dividido en tres bloques.
i.                    ¿Qué pensamos?
En este bloque el objetivo es situarnos a nosotros mismos en relación a las nuevas tecnologías ¿cómo me veo en relación a las mismas? A continuación examinar como de realista es mi percepción sobre mi persona, ¿Qué sé realmente? O ¿Cómo de útiles creo que son?
ii.                  ¿Cómo me siento?
¿Realmente quiero utilizar estas nuevas herramientas? ¿Me siento obligado por el rápido avance tecnológico  o quizás porque las utiliza todo mi entorno? ¿Las uso porque una gran parte de la sociedad coincide en que son prácticas? O al contrario ¿no las uso porque no me veo capaz? ¿Me produce frustación no manejarlas? Por otro lado ¿tengo ideas preconcebidas acerca de las mismas? ¿A favor o en contra?
iii.                ¿Cómo actúo?
Se trata de ver si realmente uso las nuevas tecnologías y si esto coincide con los dos puntos anteriores.

Como digo se trata más de reflexionar y de mostrar el potencial de la herramienta por lo que se trata de una encuesta breve así que animaros que son sólo unos minutos!

ENCUESTA SOBRE LAS TICS 

Una vez realizada la encuesta la pregunta está en el aire ¿Qué opinas de las TIC´s en la docencia? ¿Te resultan útiles en tu aprendizaje o te complican la vida? ¿Piensas aplicarlas como docente?

Esto me lleva a pensar en un futuro post: si el objetivo a largo o medio plazo es usarlas en las aulas deberíamos plantearnos como actúa el menor en internet o en las redes sociales, creo que nos puede dar mucho sobre lo que pensar y debatir, pero lo dejaremos para otra sesión…

“Arquitecto ¿artista o ingeniero?”


Actualmente me encuentro navegando entre dos aguas… Es una sensación que tengo desde que comencé el Máster y que lejos de desaparecer se acentúa a medida que avanzamos. Me produce cierto desasosiego, lo cual por cierto no es necesariamente negativo porque es más fácil plantearse retos, preguntas y evolucionar desde una posición de cierta inestabilidad que desde el sedentarismo de una posición en calma…

Este blog en parte está relacionado con la causa de mis cuestiones, por lo que creo que es el lugar adecuado para plantear un pequeño debate. 

¿Por qué navego entre dos aguas? Porque he encontrado dos corrientes muy diferenciadas en las metodologías de enseñanza y aprendizaje ¿opuestas? ¿complementarias? 

Como ya he comentado pertenezco a las “Artes Plásticas”. “Artes” Mis profesores se autodenominan y nos denominan artistas.  Hasta ahora yo era arquitecto, englobado por el programa educativo nacional con los ingenieros, con los que por cierto desde tiempos inmemoriales parece existir una guerra no declarada, porque ellos también nos consideran demasiado “artistas”.

Pero ¿soy un artista? ¿qué es ser un artista?

A la hora de ser profesor un arquitecto puede elegir: rama tecnológica con los Ingenieros, rama artística con Bellas Artes. Y yo creo que tenemos un pie en cada lado… Más ingenieros que los de Bellas Artes pero más artistas que los Ingenieros. Como artista echo en falta más presencia de tecnología y como ingeniero me falta el complemento plástico.

Decía que el blog en parte está relacionado con este debate. Desde las asignaturas de propias de las Artes Plásticas nos enfrentamos a una formación tradicional, apenas si usamos el aula virtual y por supuesto no hablamos ya de las TICs. Sin embargo no tenemos una estructura de clase tradicional, rígida o jerarquizada de profesor frente al aula (como la que veíamos en los dibujos de las clases de Alejandro) sino que se trata más de clases de igual a igual, intercambio de conocimientos, unos dibujando al lado de los otros con el profesor entre nosotros.  Es frecuente que aparezca el profesor de la clase siguiente en la primera y que colabore en esta, o que las clases se extiendan o contraigan según la necesidad.

Por otro lado tenemos el bloque didáctico, en el que si usamos las nuevas herramientas y sin embargo la forma de dar la clase se parece más al aula clásica, al menos en el sentido del profesor frente al alumno y la rigidez de las horas y turnos de los profesores.

A menudo asociamos el uso de las nuevas tecnologías (web 2.0) en el ámbito docente a paradigmas educativos constructivista, socioculturales. Pero ¿es esto siempre así? El uso de las TICs o la ausencia de ellas no determina el paradigma educativo, pero ¿tenemos ideas preconcebidas acerca de su uso? ¿tenemos prejuicios con las TICs?

Desde el módulo de arte parece existir cierto rechazo hacia el uso de nuevas tecnologías, se prefiere el contacto directo con el material y las técnicas tradicionales. Y esto parece afectar a su rechazo como herramienta docente en un contexto que parece muy adecuado.

Desde el módulo de didáctica parece que las TICs están completamente implantadas pero ¿se usan y se les saca todo el partido posible? ¿tal vez son sólo una apoyo extra, una herramienta más? Sin embargo en el discurso educativo se las apoya y valora.

Ayer hablábamos en clase de los conflictos en la actitud. Podemos considerar tres dimensiones en la actitud: la dimensión cognitiva (¿Qué pienso?), la dimensión afectiva  (¿Qué siento?) y la dimensión conductual  (¿Cómo actúo?)

Me parece interesante reflexionar sobre nuestra actitud frente a las TICs. En el marco del máster y nuestros profesores y asignaturas, pero también como futuros profesores. ¿Tenemos conflictos de actitud frente a las TICs?

Mapas conceptuales


"HERRAMIENTAS TECNOLÓGICAS”

Nuestro sistema de aprendizaje no es lineal. Recibimos distintos estímulos que provienen de diferentes áreas y entornos. Relacionamos lo que aprendemos, los conceptos nuevos con conceptos preexistentes.

En este sentido creo que es importante relacionar los diferentes ámbitos educativos del máster, es decir lo que aprendo en las distintas asignaturas. Por ello no sólo voy a ir mostrando diferentes herramientas docentes en relación con las plataformas digitales y las web 2.0 sino que trataré de darles uso en el marco de discusión del blog.

Así pues os iré presentado herramientas que pueden ser interesantes para nuestro futuro como docentes.

La primera de ella es un programa que nos permite elaborar mapas conceptuales y compartirlos online, editar los mapas elaborados por otros usuarios, etc. El programa es CMAPS, aunque existen otros similares como MINDMANAGER.

A continuación os dejo el enlace a un mapa conceptual elaborado por mí y que trata precisamente de explicar que es un mapa conceptual, sus ventajas,…

Ejemplo de mapa conceptual creado en Cmaps


Y algunos links en relación con el tema:

USAR CMPAS
http://cmap.ihmc.us/Support/help/Espanol/index.html

VIDEOS TUTORIAL MAPAS CONCEPTUALES
http://www.slideshare.net/korinuo/mapas-conceptuales http://www.youtube.com/watch?v=oCjqYrjA7gY&feature=player_embedded

VIDEOS CMAPS
http://www.youtube.com/watch?v=oCjqYrjA7gY&feature=player_embedded 
http://www.youtube.com/watch?v=Vy14JV1eQq0&feature=player_embedded 
http://www.youtube.com/watch?v=NnrjvtEJG_U&feature=player_embedded 
http://www.youtube.com/watch?v=Aa5lwxAywN4&feature=player_embedded